Parece cosa de cine, pero eso de «en el futuro tendremos coches voladores» puede ser muy real. Esto se debe a que tanto São Paulo como Río de Janeiro planean adaptar sus aeropuertos urbanos para la operación de eVTOL, aeronaves eléctricas que despegan y aterrizan verticalmente y que prometen revolucionar el transporte en las metrópolis.
Actualmente, los proyectos se encuentran en una fase muy inicial y buscan transformar la infraestructura aérea de las grandes ciudades para hacer viable este nuevo modo de transporte. ¡Descubre más!
Comprende el concepto tecnológico que hay detrás de estas aeronaves

Aunque el término «coches voladores» es el más utilizado por el público, estos vehículos se parecen más a drones gigantes que a automóviles convencionales. Los eVTOL (Electric Vertical Take-Off and Landing) funcionan con motores eléctricos y no dependen de pistas extensas para despegar o aterrizar, lo que permite su uso en espacios reducidos en los centros urbanos.
El objetivo principal de esta tecnología es proporcionar viajes rápidos y sostenibles, emitiendo menos ruido y contaminantes que los helicópteros. Además, las empresas diseñan estos vehículos para que funcionen en conjunto con los sistemas de transporte que ya utilizamos, actuando como un apoyo adicional a la movilidad de las capitales.
El aeropuerto de Jacarepaguá y Campo de Marte en el radar de la movilidad

En São Paulo, las autoridades ven Campo de Marte como un lugar estratégico para la creación de vertipuertos. En Río de Janeiro, el aeropuerto de Jacarepaguá se perfila como el principal candidato para albergar la infraestructura necesaria para el funcionamiento de este nuevo medio de transporte aéreo.
Dado que ambos terminales ya se centran en la aviación ejecutiva y ocupan posiciones centrales, la adaptación a los eVTOL parece un camino natural. Esta transición convertiría los aeródromos en puntos fundamentales para el embarque y desembarque de pasajeros que buscan escapar del tráfico terrestre.
¿El proyecto de los «coches voladores» ya tiene fecha de inicio?
La idea es ambiciosa y el camino para hacerla realidad aún es largo. Por lo tanto, los proyectos aún no significan vuelos comerciales inmediatos.
Antes de eso, es necesario desarrollar la infraestructura, realizar pruebas técnicas, obtener certificaciones aeronáuticas y aprobaciones reglamentarias. El anuncio puede incluso señalar una dirección estratégica, pero la operación a gran escala aún está lejos.