Celebrado oficialmente el 1 de marzo, el aniversario de Río de Janeiro marca la fundación de uno de los destinos turísticos más codiciados del planeta.
Y no es difícil entender por qué Río es conocida como la Ciudad Maravillosa. La metrópolis atrae a visitantes de todo el mundo con sus increíbles paisajes, sus fiestas imperdibles y la energía contagiosa de quienes viven aquí. Pero la ciudad también tiene un pasado repleto de hitos históricos importantes.
En el día en que celebra 461 años, ¡vamos a viajar en el tiempo y explorar las raíces de ese origen!
El origen del nombre y las confusiones del calendario

Antes que nada, vale la pena aclarar una confusión que siempre surge cuando se habla del aniversario de Río de Janeiro.
Esto se debe a que muchos residentes y turistas confunden la fecha oficial con el día de San Sebastián. El patrón municipal es homenajeado el 20 de enero, que es incluso festivo local.
Además, el 23 de abril también confunde a mucha gente, ya que es el día de San Jorge, el patrón del estado, y también es festivo.
Sin embargo, aunque las fechas son muy significativas, ninguna de ellas representa el nacimiento de la ciudad.
Otro dato curioso es que la propia nomenclatura del municipio tiene una historia aparte. Los portugueses llegaron a la bahía de Guanabara el 1 de enero de 1502, durante una expedición liderada por Américo Vespúcio.
Al avistar las aguas, el explorador exclamó el nombre con el que bautizaría la región, uniendo lo que creyó haber visto («rio») con el mes del descubrimiento («janeiro»).
Es importante destacar que, en ese período, la palabra «rio» servía como término genérico para describir cualquier gran masa de agua, como bahías y ensenadas.
La verdadera fundación oficial de Río de Janeiro

Pero, después de todo, ¿ por qué se celebra el aniversario de Río de Janeiro el 1 de marzo? La respuesta histórica se remonta a 1565, año en que el capitán portugués Estácio de Sá fundó oficialmente la ciudad de São Sebastião do Rio de Janeiro. La elección de este nombre fue un homenaje a D. Sebastião, que en ese momento representaba al futuro rey de Portugal.
La llegada de la flota de Estácio de Sá a las tierras cariocas tenía un propósito estratégico bien definido: expulsar a los franceses. Los invasores habían ocupado el territorio diez años antes, en 1555. Así, con el fin de garantizar el dominio absoluto del lugar, el capitán portugués trajo soldados y barcos, marcando el inicio de la metrópoli.
Por último, a lo largo de más de 400 años, Río de Janeiro ha experimentado transformaciones notables y episodios inolvidables. La ciudad guarda muchas otras curiosidades en su historia, pero dejaremos esos datos para un próximo artículo.